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martes, 31 de marzo de 2009

Las universidades europeas establecen sus estrategias ante la crisis


30 de marzo de 2009
Madrid


Aránzazu Cruz - La Universidad Charles de Praga acogió la 5ª convención de la Asociación de la Universidad Europea (EUA). En el encuentro, que se celebró del 19 al 21 de marzo, las 500 universidades representadas debatieron sobre el papel que deben tener las universidades y la educación superior, en estos momentos de crisis económica y financiera global.

La convención se presentó bajo el tema: “Estrategias europeas para universidades europeas”. Durante los tres días que duro el encuentro se debatieron diferentes cuestiones para ayudar a que las universidades europeas superen la crisis económica actual.

El presidente de la EUA Jean Marc Rapp, elegido por votación en octubre de 2008, tomó posesión de su cargo el 19 de marzo en un acto celebrado durante la convención y cogió el testigo del anterior presidente Georg Winckler. Rapp aseguró que la investigación, creación e innovación de las universidades son una de las claves para recuperar la economía mundial.

Durante su intervención, el presidente de la EUA también expresó que las universidades deben ser capaces de responder a las expectativas y necesidades de los universitarios europeos, y destacó la inversión que las universidades europeas han realizado por el futuro de Europa.

José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, que estuvo presente en la reunión a través de videoconferencia, calificó como un error la eliminación de inversiones públicas y privadas destinadas a la educación y a la investigación en la situación económica actual. Según Barroso, el corte de inversiones en este tipo de áreas tendrá un impacto negativo en el crecimiento de los países.

Todos los temas tratados en estas reuniones serán recogidos en la “Declaración de Praga”, que incluirá, entre otros temas, propuestas de actuación para políticos en materia de universidades ante la crisis.

Esta declaración, que se elaborará el próximo 3 de abril por el consejo de la EUA, será presentada los próximos días 28 y 29 de abril durante la reunión que tendrán los ministros de educación europeos sobre el proceso de Bolonia que tendrá lugar en Lovaina (Bélgica).

Durante la convención también se ha elegido, por votación, a los ocho miembros que junto con el presidente formarán el comité permanente de la EUA durante los próximos cuatro años, en los que tendrán que encargarse de la preparación e implementación de la política de la asociación.

¿Qué es la EUA?


La Asociación de la Universidad Europea, o EUA (European University Association), es una asociación creada en 2001 tras la unión de la Asociación de Universidades Europeas y la Confederación de Conferencias de Rectores de Europa.

Esta asociación representa y apoya a las instituciones de educación superior de 46 países y está compuesta por universidades, asociaciones de rectores y organizaciones activas de educación superior.

Entre los trabajos de la EUA está apoyar a las universidades promoviendo políticas de actuación en las universidades para que se cumplan determinados objetivos (como actualmente se está desarrollando con el proceso de adaptación al espacio de educación superior).

La EUA está compuesta por el comité permanente, el consejo y la asamblea general. El comité está formado por nueve miembros, que se eligen cada cuatros años, entre los que se incluye un presidente y dos vicepresidentes, el consejo es creado por el presidente de la conferencia de rectores nacionales y la asamblea la forman todos los miembros de la EUA.

Declaración de Praga

La “Declaración de Praga” incluirá diez temas claves para asegurar el desarrollo fuerte de las universidades. Además de contener información para el manejo propio de las universidades, este documento también tendrá propuestas de acción para los gobiernos nacionales y la Unión Europea en los diez temas.

El punto de referencia de este documento es la necesidad que hay de que las universidades respondan al crecimiento y a la demanda de la sociedad.

Esta declaración aborda temas como:

  • Ampliar la participación en las universidades y mejorar las oportunidades de aprendizaje, así como asegurarse de la relevancia e innovación de los programas de estudio.
  • Asegurarse que las universidades europeas tienen un fuerte perfil investigador y mejorar las oportunidades de los jóvenes investigadores.
  • Promocionar la movilidad internacional
  • Mejorar la calidad de las universidades europeas
  • Permitir la diversificación de las universidades y aumentar la financiación

Nuevos miembros del Comité Permanente de la EUA

Los miembros que componen desde marzo de 2009 y hasta 2013 el comité permanente de la EUA son:


domingo, 29 de marzo de 2009

La flexibilización del secreto bancario en Suiza

Ainhoa Murga González. MADRID.

El pasado febrero, los tribunales estadounidenses lograron abrir una grieta en el secreto bancario de Suiza. Un mes más tarde, los principales países con normativa fiscal más laxa han cedido ante las presiones del Grupo de los 20 para lograr una mayor transparencia y evitar el fraude fiscal. Uno de ellos es Suiza, que ahora debe hacer frente a las consecuencias de la relajación del secreto que ha forjado su estatus de imperio bancario.


Desde 1934, Suiza basa su sistema bancario en la política de confidencialidad. El país es un símbolo en esta práctica y en sus cuentas se halla un tercio del capital total depositado en paraísos fiscales. El G-20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) han presionado las teclas correctas y su ‘secreto’ se ha flexibilizado, pero sólo un poco. El acercamiento a las normas fiscales establecidas por la OCDE no significa el fin del secreto bancario ni afectará a sus clientes suizos.

Las presiones de los gobiernos de Francia y Alemania sobre este tema se han incrementado desde que el UBS (principal banco suizo) cedió a las peticiones y entregó, el pasado mes de febrero, a la justicia estadounidense el nombre de clientes acusados de fraude fiscal. El objetivo era detener la evasión de impuestos de más de 52.000 clientes sospechosos, aunque el banco sólo dio 250 nombres y ha sido multado por colaboración en el delito, según Reuters, con 780 millones de dólares.

En esta cruzada política contra la evasión fiscal encontramos, de un lado, a los gobiernos de las principales economías mundiales, presionando a países como Suiza, Luxemburgo y Austria para que redefinan su posición y estrategia bancaria o serán incluidos en la ‘lista negra’ de los paraísos fiscales; de otro lado, los gobiernos de estos países tratando de equilibrar los intereses privados de sus bancos con lo que la comunidad internacional les pide.

Por el momento, Suiza, Austria y Luxemburgo accedieron a relajar su secreto bancario tras las presiones de la OCDE, cuyo argumento principal es evitar la protección de los clientes que usan estas cuentas para el blanqueo de dinero y el fraude fiscal. La decisión del gobierno suizo llegó después de que Liechtenstein y Andorra anunciasen, el 7 de marzo, su intención de colaborar con la OCDE.

La nueva posición de colaboración con el G-20 y la OCDE implica que los bancos deben mantener un intercambio de informaciones a petición de las autoridades fiscales de los países, pero siempre con motivo de investigaciones específicas sobre personas sospechosas de fraude fiscal. Pero, ¿la “flexibilización del secreto” supone la revelación automática del nombre de los clientes? No. El ministro de Finanzas austriaco, Josef Pröll, en la rueda de prensa celebrada en Viena, aseguró que las sospechas sobre prácticas irregulares de los depositarios deberán estar bien documentadas antes de que las autoridades accedan a abrir las cuentas de un cliente extranjero, según publicó El País el 13 de marzo.

En el mismo sentido se posicionó el presidente suizo y ministro de Economía, Hans-Rudolf Merz, que se esforzó por explicar que “se mantiene el secreto bancario” y que las peticiones de información se estudiarán “caso por caso”, subrayando la necesidad de sospechas fundadas de fraude fiscal, tal como recogía El País en su artículo del 14 de marzo. La aceptación de las normas de la OCDE ha supuesto para Suiza la supresión de la distinción entre fraude y evasión fiscal al nivel internacional, pero según publica el portal digital de noticias suizas Swissinfo, para Raymond Baker – director de la ONG Global Financial Integrity Program y experto en flujos ilícitos de fondos – “este anuncio no cambia las leyes suizas sobre el secreto bancario. Lo que el gobierno helvético dijo en sustancia, es que, si un gobierno extranjero sabe lo que busca, las autoridades suizas cooperarán. Pero el gobierno se da un espacio muy grande para denegar las demandas de informaciones”. Para Baker esta medida no es suficiente y ve necesaria la supresión secreto bancario para obtener algún resultado práctico.

El problema que se plantea en el país helvético, una vez cerrado el tema de su inclusión en la ‘lista negra’ que se plantea el G-20 de cara a la cumbre del próximo 2 de abril, es tranquilizar a los miles de clientes que tienen capital en sus bancos. Según publicó El Mundo el pasado 15 de marzo, 1,4 billones de euros son fondos de clientes privados extranjeros, de acuerdo con los datos difundidos por la Asociación Suiza de Banqueros (ASB). Es decir, el 42% de la fortuna total gestionada por los bancos suizos.

Cuando UBS comunicó la identidad de 250 clientes, Merz aseguró a los clientes de las entidades financieras suizas que el secreto bancario seguirá intacto y que el ‘caso UBS’ fue consecuencia de la voluntad del Gobierno helvético. Así mismo, el presidente de Suiza y ministro de Economía, expresó en la conferencia de prensa del día 13 de marzo que espera que el G-20 no tome ninguna represalia sobre Suiza en la cumbre del 2 de abril.

El asunto ha desatado un acalorado debate sobre los paraísos fiscales y el secreto bancario, considerado uno de los pilares de la plaza financiera suiza. A pesar de las recientes declaraciones de los líderes de países considerados paraísos fiscales, los enfrentamientos entre quienes quieren la supresión absoluta del secreto y los que lo defienden férreamente, continúan. En palabras de Raymon Baker en la entrevista publicada en Swissinfo, “la supervivencia del secreto bancario en Suiza va a continuar suscitando presiones sobre el gobierno helvético”.

Imágenes: El presidente y ministro de Economía suizo Hans-Rudolf Merz y sede del banco USB en Berna (APF)